Kit Prins VSI-3 vs. Kits Genéricos: ¿Vale la pena pagar la diferencia?Kit Prins VSI-3 vs. Kits Genéricos: ¿Vale la pena pagar la diferencia?
Si estás cotizando la conversión a gas (GLP) para tu vehículo, seguramente ya te encontraste con una disparidad de precios enorme. Un taller te ofrece un "Kit Italiano de 5ta generación" por un precio tentador, y luego ves el Kit Prins VSI-3 DI que instalamos en Mecánica JM Autogas y notas una diferencia en la inversión.
La pregunta es lógica y necesaria: ¿Estoy pagando solo por la marca o realmente hay una diferencia mecánica?
La respuesta corta es: Si tu auto tiene Inyección Directa (GDI, TSI, Ecoboost, DISI), la diferencia no es lujo, es la vida de tu motor.
Aquí te explicamos técnicamente, pero en simple, por qué el Prins VSI-3 juega en otra liga comparado con los kits genéricos.
1. El problema de la "Inyección Directa" y los Kits Baratos
Para entender la diferencia, primero debes entender tu auto. Los vehículos modernos (Ford F-150, Mazda CX-5, VW Tiguan, etc.) tienen los inyectores de bencina dentro de la cámara de combustión. Ahí adentro, la temperatura es infernal.
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¿Qué pasa con un Kit Genérico? La mayoría de los kits "universales" cortan el paso de bencina para meter gas. Al hacer esto en un motor moderno, el inyector original se queda seco y sin refrigeración. Resultado: Se quema la punta del inyector. Solución parche de los genéricos: Programan "aportes de bencina" altos e imprecisos para intentar enfriar, lo que reduce tu ahorro.
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¿Qué hace el Prins VSI-3 DI? Este sistema fue diseñado específicamente para esto. Su computadora (AFC-3.0) gestiona un ciclo de micro-inyecciones de bencina (menor al 5%) calculado milimétricamente solo para proteger tus inyectores originales.
Diferencia: Con Prins, proteges el motor sin sacrificar el ahorro. Con un genérico, o arriesgas el motor o gastas mucha bencina "por si acaso".
2. El Reductor: Electrónica vs. Membranas de Goma
Aquí está el secreto de por qué los Prins duran tanto sin dar "pana".
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Kits Genéricos: Usan reductores mecánicos con membranas de goma internas. Con el tiempo, el calor y el uso, esas gomas se resecan, se agrietan y cambia la presión del gas. Consecuencia: A los 2 años el auto empieza a tironear, se apaga en los semáforos o pierde potencia. Tienes que ir al taller a "regular el equipo" o cambiar membranas (mantención de pago).
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Prins VSI-3: Usa el revolucionario eVP-500. Es un reductor 100% Electrónico, no tiene membranas de goma que se rompan. Consecuencia: La presión del gas es perfecta y estable siempre, sea en invierno, verano, o subiendo una cuesta con carga. Es básicamente "libre de mantenimiento" en ese aspecto.
3. Inyectores Keihin: La joya de la corona
La mayoría de los kits instalan rieles de inyectores que son simples electroválvulas (abren y cierran). Son ruidosos (hacen un "tic-tic-tic" constante) y son lentos.
Prins trabaja con inyectores Keihin (tecnología japonesa, la misma que usa Honda).
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Precisión: Son capaces de inyectar gas con la misma velocidad y precisión que un inyector de bencina de carrera.
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Linealidad: Entregan la potencia exacta que pides al pisar el acelerador. No hay "lag" ni retardos.
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Durabilidad: Están hechos para durar cientos de miles de kilómetros sin ensuciarse ni trabarse.
4. La Computadora (ECU)
Un kit genérico intenta "engañar" a la computadora de tu auto para que no se de cuenta que está usando gas. A veces falla y se prende el temido "Check Engine" en el tablero.
El cerebro del Prins VSI-3 funciona como un espejo. Lee los datos de la computadora original de tu auto y los traduce a gas en tiempo real. Si tu auto decide inyectar más combustible porque estás remolcando algo pesado, el Prins lo entiende al instante y obedece. No hay Check Engine, no hay tirones.
Conclusión: ¿Cuándo vale la pena el Prins?
Si tienes un auto básico (city car antiguo) con inyección indirecta, quizás un kit estándar sea suficiente.
Pero si tienes una Ford F-150, un Mazda, un Volkswagen TSI, o cualquier vehículo moderno de alta gama, instalar un kit genérico es un riesgo que te puede costar un motor nuevo.
El Prins VSI-3 no es un gasto, es un seguro. Pagas por la tranquilidad de saber que tu motor está protegido, que no vas a vivir en el taller regulando el equipo y que la potencia de tu nave sigue intacta.
¿Quieres saber si tu auto necesita tecnología Prins o puede usar una convencional?
En Mecánica JM Autogas no te vendemos "lo más caro", te vendemos lo que tu motor necesita. Tráenos tu auto para una evaluación técnica sin compromiso.